La plaga roja
Creator: Musy, Jean-Marie (1876-1952)
Contributor: Action nationale suisse contre le communisme
Date Created: 1938
Type: Film
Extent: 1 item
La Plaga Roja (La peste rouge, 1938), hecho bajo los auspicios de Jean-Marie Musy, miembro del Consejo Federal de Suiza entre 1919 y 1934, dos veces president de la Confederación, y fundador de la Acción nacional suiza contra el comunismo, es un proyecto propagandístico desplegado contra la III Internacional por parte de círculos cercanos al fascismo. Su argumento principal consiste en afirmar una defensa de la “civilización occidental” frente al “caballo de Troya” que representa en numerosos países el bolchevismo, determinado por la internacionalización de los proyectos revolucionarios de Moscú. En el film, la campaña se remonta a la Primera Guerra Mundial y utiliza ejemplos y casos procedentes de muy diversos países (Alemania, Gran Bretaña, México, Francia).
En este contexto, la Guerra Civil Española ocupa un breve pero muy significativo pasaje, pues España, descrita como tradicional y cristiana, aparece arrasada por el Komintern que encendió en ella la tea revolucionaria. Las imágenes que representan esta estrategia reflejan el caos provocado por masas incontroladas de criminales sacados de las cárceles, así como la quema de iglesias. Observados en detalle, los planos cinematográficos utilizados aquí coinciden en su mayor parte con otras producciones realizadas en la Alemania nazi cuando el ministro de propaganda, Joseph Goebbels, entendió la importancia estratégica de España para su propia cruzada nacionalsocialista (desde otoño de 1936).
Una comparación con el proyecto inicial de Goebbels (Geißel der Welt, El azote del mundo, 1937, jamás estrenado por decisión personal de Hitler) o, sobre todo, las varias versiones de España heroica (Helden in Spanien en su título alemán) que el falangista radicado en Berlín, Joaquín Reig, montó, demuestran cómo las imágenes “robadas” al enemigo fueron fundamentales para la estrategia de propaganda de la causa nacional.
Tratándose de un film de montaje, es altamente revelador el caso de una secuencia repetida en la propaganda anticomunista hasta la saciedad, a saber: la de las momias de las religiosas halladas en el convento de las Salesas de Barcelona, que habían sido expuestas ante la masa anticlerical enardecida en el atrio de la propia iglesia. Estas imágenes, tomadas por cineastas anarquistas durante los primeros días de la revolución en Barcelona en plena euforia antirreligiosa y montadas apresuradamente en el film pionero Reportaje del Movimiento Revolucionario en Barcelona (Mateo Santos, 1936), fueron interpretadas, al caer en manos del enemigo, como una auténtica autoacusación.
Aunque el film da muestras de un desconocimiento de la cronología de los acontecimientos militares en España, La peste roja ignora al movimiento libertario (irrelevante a escala internacional) y fija su dedo acusador en el comunismo, como demuestran los planos de la llegada de Marcel Rosenberg como embajador soviético a Madrid.
VSB






