Canciones para después de una guerra
Creator: Martín Patino, Basilio (1930-2017)
Date Created: 1971
Type: Documentary films
Extent: 1 item
El 1971, Canciones para después de una guerra fue prohibida por las más altas instancias de la dictadura franquista, a pesar de haber superado la censura y haber sido calificada, incluso, como película de Interés Especial. En 1977, cuando finalmente pudo verse, se convirtió en un éxito arrollador -emblema de una necesaria catarsis colectiva, se dijo ya entonces-, y permaneció durante meses en cartelera. Hoy, una copia digitalizada ocupa en el Museo Reina Sofía la sala 206.11, complementando las dedicadas al Guernica de Picasso, la Guerra Civil y su contexto histórico.
Desde himnos necesariamente conocidos hasta coplas, canciones de amor, canciones con humor, sintonías cinematográficas y publicidad radiofónica, más de treinta canciones sostienen un impresionante montaje de elementos visuales con el que interactúan. Muchas de estas canciones eran aún conocidas en el momento del estreno, y contribuyeron con su vieja popularidad y su pátina al anclaje generacional y nostálgico de la película.
La cantidad de materiales visuales que aparecen en la película es inmensa: fragmentos cinematográficos de archivo -documentales, anuncios publicitarios, películas de ficción-, fotografías privadas y públicas, portadas de revistas, cómics, páginas de periódicos y otros materiales difícilmente clasificables, como una esquela de mano en recuerdo de la muerte de Mussolini. Estas imágenes, cuya duración en la pantalla es por lo general muy breve, establecen relaciones de contrapunto o de sintonía con la letra y el tono emocional de las canciones y van, al mismo tiempo, generando temas que se elaboran y entrelazan con otros a lo largo del metraje. La película, así, crea un discurso multifacetado, emotivo o distante, irónico o dolorido, alejado de lo unívoco, que favorece la posibilidad de distintas aproximaciones.
Entre los temas que Canciones para después de una guerra va haciendo cuajar podríamos fijarnos, por ejemplo, en el de la condición femenina en tiempos de posguerra, o el de los niños, víctimas que sufren y también sueñan; pero también en el de la propia guerra, que parece persistir a pesar de terminada, sobre todo en el primer tramo de la película, con el recuerdo de los bombardeos, la violencia del borrado de la memoria republicana, las ruinas que no quieren desaparecer, las lágrimas, el discurso belicista, el hambre, y la nueva guerra más allá de las fronteras, cuyo devenir va modificando en parte el discurso propagandístico nacional. La película permite, sobre todo, percibir la construcción paulatina de un imaginario colectivo en el que se combinan inercias, resiliencias, imposiciones y esperanzas.
FGG






