El santuario no se rinde
Creator: Ruiz-Castillo, Arturo
Date Created: 1949
Type: Film
Extent: 1 item
El director de esta película tenía un pasado republicano. Había sido estrecho colaborador de Federico García Lorca en su proyecto cultural La Barraca. Estos antecedentes se dejan entrever de forma muy sutil en algunos momentos del filme que, a pesar de su maniqueísmo y frases hechas y lugares del discurso franquista, no insulta abiertamente a los republicanos.
El hilo conductor de la narración son los recuerdos de Marisa (Beatriz de Añara), la principal protagonista femenina, cuando vuelve, ya acabada la guerra civil, al Santuario de Santa María de la Cabeza (cerca de Andújar) y lleva flores a la tumba del capitán de la Guardia Civil Santiago Cortés (Tomás Blanco) allí situada. Comienza entonces a evocar cómo en la primavera de 1936 había venido a Jaén desde Madrid con su padre, que es un conde (otras veces se les llama marqueses), a ver la finca familiar. Aunque el tiempo era magnífico y en un control de carretera la Guardia Civil se mostró obsequiosa con ellos, había ya nubes negras en el horizonte. Marisa recuerda “Un cierto malestar” social, dando como ejemplo que solo un criado salió a recibirlos a su llegada. Poco después unos campesinos agitados intentaron entrar en la finca. Los disuadió un notario izquierdista, Luis de Aracil (Alfredo Mayo).
Estallada la guerra, se desata la revolución, los milicianos asaltan la finca del conde y lo asesinan, mientras que Luis salva la vida a Marisa llevándola al santuario. Allí se habían concentrado guardias civiles, derechistas y sus familias, en total unas 1.200 personas, bajo el mando de Cortés. El lugar es inmediatamente sitiado por los republicanos. Luis ya no puede volver con los suyos y se queda, más o menos a la fuerza, defendiendo la posición, pero cambiando en el proceso sus convicciones políticas. En este contexto surge un amor improbable entre Marisa y Luis, condenado además a un final trágico ya que este es herido, parece que mortalmente, en los últimos momentos del asalto republicano al santuario.
La película falsifica bastante la historia real. Por ejemplo, contra lo que cuenta, el santuario no estuvo en abierta rebeldía, ni por supuesto sitiado, de inmediato, sino dos meses después de empezada la guerra, a mediados de setiembre de 1936, cuando el capitán Cortés detuvo la evacuación de sus moradores ordenada por las autoridades republicanas, y procedió además a arrestar a su superior jerárquico y a varios milicianos y policías. Estos, que no aparecen en la cinta, quedaron cautivos durante todo el asedio. También cuenta, como se ve en el fotograma que acompaña este texto, que fueron miembros de las brigadas internacionales las que tomaron el santuario (las tropas que lo conquistan entran hablando en francés). Pero en el combate participaron exclusivamente brigadas mixtas republicanas.
A pesar de que el asedio del santuario terminó el 1 de mayo de 1937 y supuso una derrota franquista, el filme termina con una celebración del famoso parte de la victoria de Franco leído por Fernando Fernández de Córdoba el 1 de abril de 1939.






